El Claustro del Pazo de Fonseca se llenó de ciencia y curiosidad con la celebración de la Noche Gallega de las Personas Investigadoras. El Centro de Investigación CRETUS participó con una propuesta de tres talleres interactivos centrados en la contaminación ambiental desde distintas perspectivas, que contaron con una amplia participación, especialmente del público infantil.

En el taller “Jugamos limpio: lo que se esconde en los campos de fútbol y en los parques”, los niños y niñas jugaron a aplicar metodologías analíticas para identificar los compuestos presentes en las superficies de caucho reciclado utilizadas en parques y campos de fútbol. El entusiasmo de los investigadores, Ana Castiñeira y Sergio Sóñora, atraparon la atención y participación del público infantil.

Pablo Espada, Carlota Vijande y Judit Galmes mostraron en el taller “De medusas fluorescentes a bacterias que comen plásticos” cómo ciertas bacterias brillan bajo luz UV gracias a la proteína GFP y cómo pueden llegar a degradar plástico. Los asistentes siguieron con mucha atención las explicaciones de los investigadores, que también les hablaron de la contaminación por plástico y de la importancia de la investigación para encontrar soluciones frente a los retos ambientales.

Por último, el taller “Pasado Contaminado” despertó también gran curiosidad. De la mano de Aranzazú Fernández, Raúl Pérez, Sonia Robles y Mario Crespo, los más pequeños descubrieron cómo la ciencia analiza restos óseos para identificar contaminantes o rastrear enfermedades históricas como la peste. Además, aprendieron que el estudio de restos humanos, animales, del suelo, de plantas o incluso de polen permite conocer las interacciones del pasado entre las personas y el medio.

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