El Laboratorio de Radón de Galicia, del Centro de Investigación Interdisciplinar en Tecnoloxías Ambientais (CRETUS) de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), ha liderado la elaboración del primer protocolo europeo de vigilancia sanitaria específica para personas trabajadoras expuestas al radón. El documento, encargado por el Ministerio de Sanidad, establece por primera vez recomendaciones para el seguimiento de la salud de quienes desarrollan su actividad laboral en lugares con concentraciones elevadas de este gas.
El trabajo ha sido coordinado por los investigadores de CRETUS Alberto Ruano Raviña y Lucía Martín Gisbert, y ha contado con la colaboración de sociedades científicas, universidades, organismos nacionales, organizaciones sindicales e instituciones especializadas en seguridad y salud en el trabajo. Este enfoque multidisciplinar ha permitido integrar la evidencia científica con el conocimiento técnico y preventivo necesario para establecer recomendaciones aplicables al ámbito laboral.
Un protocolo pionero para la protección de la salud laboral
El Protocolo Específico de Vigilancia de la Salud para trabajadores expuestos a radón constituye un hito en el ámbito de la protección radiológica en Europa y sitúa al Laboratorio de Radón de Galicia de CRETUS como referente en el estudio y gestión del riesgo derivado de la exposición laboral a este gas.
Está dirigido a las personas trabajadoras clasificadas como expuestas al radón por superar la dosis de radiación establecida para dicha clasificación, fijada en 6 milisieverts por año oficial. Sus recomendaciones orientan la vigilancia de la salud y proporcionan pautas al personal médico del trabajo para reducir el riesgo de cáncer de pulmón asociado a la exposición.
Entre otros aspectos, contempla factores que pueden incrementar este riesgo, como el consumo de tabaco, la exposición a sustancias carcinógenas y al radón en el domicilio. Asimismo, no recomienda pruebas médicas o de imagen específicas para su detección, especialmente las que impliquen radiación ionizante, al no existir evidencia suficiente sobre su utilidad.
La prevención y reducción de la exposición constituyen el eje de las recomendaciones, en línea con la normativa vigente, que establece la obligación de medir las concentraciones de radón en determinados lugares de trabajo y adoptar medidas correctoras cuando se detecten niveles elevados.
La elaboración de este documento refuerza el papel del Laboratorio de Radón de Galicia y de CRETUS-USC como referentes en el estudio, evaluación y gestión del riesgo por radón, así como su contribución al desarrollo de estrategias de prevención frente a los riesgos ambientales.




